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Si quiere que sus niños sean bilingües ¡no se de por vencido!

Madre e hijo hablando

Criar a hijos bilingües no es tarea fácil, pero el que es consistente y persistente, sí logra que los niños hablen más de un idioma. Mantener vivo el español u otro idioma que hablan los padres en casa requiere de un esfuerzo extra, pero vale la pena.

Para muchos padres que viven en los Estados Unidos, la preocupación fundamental es que sus hijos sepan hablar y escribir en español. En otros países, quizás el deseo es que los niños no pierdan el idioma de sus antepasados, sea francés, vasco, catalán, alemán, inglés, hebreo, árabe o ruso. En ese sentido, es fundamental exponer a los niños desde que son bebés al idioma de sus padres. Si papá y mamá hablan idiomas diferentes, está bien, ya que los niños aprenden a diferenciar los idiomas de acuerdo a las personas que los hablan.

Cómo aprenden los niños


Los niños aprenden un segundo idioma motivados por su necesidad de comunicarse y socializar con otros niños que no hablan la misma lengua. Este es un proceso que ocurre con más o menos dificultad dependiendo de la edad del niño y la exposición que se le ofrezca a situaciones y terrenos bilingües y sociales. Según señala Barry McLaughlin en un reporte publicado por el National Center for Research on Cultural Diversity and Second Language Learning, titulada Fostering Second Language Development in Young Children: Principles and Practices, los niños suelen adquirir una segunda lengua de dos maneras principales. Una de ellas es la adquisición simultánea, que consiste en que el pequeño aprende los dos idiomas al mismo tiempo, pero para que funcione requiere que haya consistencia siempre en la persona que le habla al niño en su idioma.

La otra manera es la adquisición sucesiva, que es la forma como la mayoría de los niños que provienen de familias latinas aprenden el inglés. Un niño menor de 3 años que ha sido expuesto a dos idiomas, por lo general experimenta adquisición simultánea. En cambio si lo hace a una edad mayor, su experiencia será de adquisición sucesiva (una después que la otra), explica el profesor Barry McLaughlin.

Cuestión de uso y práctica

La mayoría de los niños que nacen en los Estados Unidos y que se crían en hogares donde el español es la lengua dominante, puede aprender los dos idiomas a la vez si los padres les dan la oportunidad. Pueden enseñarles a sus hijos ciertas palabras claves (relacionadas con cosas como ir al baño, si sienten dolor, si necesitan ayuda, por ejemplo).

Uno de los aspectos del bilingüismo que más llama la atención es el uso que hacen los niños hispanos del inglés en EE.UU. como un código de socialización. Hay diversas teorías sobre el porqué, pero puede ser que los niños asocien el inglés con actividades como jugar y aprender, por lo que cada vez que juegan prefieren hablar en inglés. Por su parte, Christine Bratt Paulston, autora del libro “Language in the USA, Bilingualism and Education...”, señala que “lo más común es que una persona use dos lenguas para dos situaciones diferentes. El patrón común es hablar una lengua en casa y otra en el trabajo”, sostiene Paulston. El único inconveniente de esta práctica es que con el uso predominante del inglés los niños se van olvidando del español, por la falta de práctica. Los padres pueden tratar de mantener lo más posible el idioma en el hogar, exponer a sus hijos al español mediante canciones o libros en castellano y cuando las circunstancias lo permiten, viajar al país de los padres para conocer e interactuar con primos y familiares para así practicar el idioma.

Spanglish: ¿un mal necesario?


Algunos padres se alarman o espantan cuando sus hijos caen en la práctica de hablar “spanglish”, es decir, cuando mezclan el español con el inglés. Además de rechazar combinaciones de palabras que suenas feas, los padres sienten que de seguir así, sus hijos dejarán de hablar el castellano totalmente. Sin embargo, este intercambio es algo normal en los niños bilingües. El dilema de los padres es corregir, enseñar la palabra en español e insistir en que el niño repita la frase en español para que así no se acostumbre a usar esta combinación.

Rol de la escuela en la educación bilingüe

La escuela juega un papel preponderante en la adquisición de una segunda lengua, ya que es la facilitadora del aprendizaje (en el caso de EE.UU., el inglés). Actualmente, en ella los niños enfrentan por primera vez la necesidad de comunicarse en otra lengua que no es la materna. Desde que se implementó el Acta de Educación Bilingüe en 1968 en EE.UU., las críticas, estudios, investigaciones y estadísticas han puesto en el tapete la efectividad de esta iniciativa que pretendía nivelar las diferencias lingüísticas y culturales de los estudiantes respecto a los niños norteamericanos. Sin embargo, hoy 40 años después de este esfuerzo, los padres saben bien que los objetivos trazados no cumplieron aún con las expectativas. Sin embargo, la población latina en EE.UU. sigue creciendo y haciéndose escuchar cada vez más. Y lo cierto es que ser competente en más de un idioma, es una gran ventaja y cualquier esfuerzo que se haga bien vale la pena. Esto es algo que los países europeos saben bien y por eso llevan la delantera. Lo normal en Europa es que un niño hable más de un idioma, algo que es cultivado en las escuelas.

No dejar de enseñar el español en casa


Algunos padres, preocupados porque desean que sus hijos logren integrarse y desenvolverse lo mejor posible en Estados Unidos, no fomentan el uso del español en casa para no entorpecer el aprendizaje del inglés. Incluso, sucede que algunos maestros les sugieren a los padres que sólo les hablen inglés a sus hijos en casa para que estos lo aprendan más rápidamente. “Es un error pensar que incentivar la lengua nativa en casa va a evitar que el niño desarrolle bien la otra”, señala Barry McLaughlin. Por su lado, el Departamento de Educación de los Estados Unidos, afirma que el desarrollo y mantención de la lengua nativa no interfiere para nada en el aprendizaje del idioma inglés.

Para los padres que han triunfado en mantener a sus hijos bilingües y biculturales la cosa es simple: hay que cultivar en los niños el cariño por su lengua materna, y ayuda mucho el contarles y leerles historias en español. Motive a los niños para que escriban cartas, e-mails o llamen a sus tíos, primos y abuelitos. Al final serán sus hijos los que les darán las gracias por el esfuerzo.

Artículo cortesía de Todobebé

 

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